jueves, 25 de junio de 2009

Clase 4 y 5 La Bourdonais vs McDonnell

Podria considerarse este mach como el primer encuentro por el título mundial los 2 mejores jugadores del mundo enfrentandose supervisados por un organismo legal en un evento difundido y de gran interes histórico

Clase 4

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Clase 5

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Reseñas biograficas



La Bourdonnais
Louis-Charles Mahé de La Bourdonnais era del hijo menor de una familia noble, la perteneciente al gobernador de la isla Reunión (Isla Borbón en la época). Estudió en el liceo Henri IV de París, aunque jamás ejerció otra profesión que no fuese la de jugador de ajedrez, durante 20 años.
La Bourdonnais tuvo como maestro a su compatriota Deschapelles, que jugaba de un modo intuitivo y a quien no tardó en superar. En 1834 se enfrentó en un famoso encuentro con MacDonnell en el que disputaron 88 partidas, de las cuales el francés venció en 44, perdió 30 y 14 acabaron en tablas.


Un año más tarde publicó «Nuevo tratado sobre el juego del ajedrez», que tenía un tomo de aperturas y partidas y otro de finales teóricos, más 60 estudios compuestos.


En 1814 se desplazó a París para formarse académicamente, allí fue donde aprendió a jugar al ajedrez acudiendo a jugar al famoso café de La Regence, que en aquella época estaba en su mayor apogeo (se podía jugar allí durante 15 horas al día). Solía jugar por dinero contra quien se atreviese a retarle y allí pudo conocer al campeón del Mundo (no oficial) Alexandre Deschapelles. Al poco tiempo Deschapelles le tomó como su discípulo al ver su gran potencial, esto ocurrió siendo Labourdonnais muy joven por lo que tuvo tiempo de aprender muchas cosas de uno de los mitos franceses.




Cronistas de esa época cuentan que su juego era vertiginoso, veía el ajedrez con tanta claridad que se permitía mover apenas sin detenerse a pensar. Había momentos en que hacía su movimiento en cuanto su rival cogía la ficha y sin darle tiempo a colocarla.
Labourdonnais descendía de una familia noble y poseía una gran fortuna, vivía en un castillo y disponía de varios criados. Por causas que no se conocen perdió todo su patrimonio (se rumoreó que realizó malas inversiones), teniendo que jugar al ajedrez para ganarse la vida. Nunca había ejercido ninguna otra profesión a pesar de haber tenido estudios en la escuela Enrique IV y por eso se tuvo que ganar la vida como jugador profesional.

En el año 1821 empieza a ganarse una reputación al participar en un triangular junto con su maestro Deschapelles y John Cochrane (mejor jugador inglés de la época). El encuentro tuvo lugar en París (como no, en el café de La Regence) y se estipuló que Deschapelles diese un peón y un movimiento de ventaja a sus rivales (hay que tener en cuenta que Deschapelles no tenía rival en esa época). Dechapelles barrió del tablero a Cochrane por 6-1, Labourdonnais también consiguió vencer a Cochrane. Pero la gran sorpresa llegó cuando el discípulo derrotó estrepitosamente al maestro, Labourdonnais venció por 7-0 al campeón del Mundo.
Este golpe fue muy duro para Alexandre Deschapelles que decidió retirarse del ajedrez para dedicarse a jugar al whist (varios jugadores de ajedrez tras retirarse se convirtieron en profesionales de este juego). Dio el relevo a su pupilo con las siguientes palabras: "Nunca habría cedido mi el cetro del ajedrez si no hubiera podido transmitírselo a Labourdonnais. Con él la reputación de

Francia está a salvo".
En 1823 viajó a Londres para enfrentarse a William Lewis, un jugador de gran reputación en su país, Labourdonnais venció y empezó así a crear su leyenda. En 1825 se volvió a desplazar a Inglaterra para medir su fuerza con los mejores jugadores de ese país, se tiene constancia de que derrotó a todos los rivales a los que se enfrentó. En esa época no había torneos y los jugadores tenían que conformarse con enfrentarse en matches individuales.
De los años sucesivos no existen datos sobre los logros de Labourdonnais, hubo que esperar hasta el año 1834 en que llega uno de los episodios más conocidos del ajedrez: El match Labourdonnais - McDonnell. El irlandés Alexander McDonnell había ido retando y venciendo a varios jugadores a lo largo de Europa y era considerado el mejor jugador del Mundo por muchos aficionados. Evidentemente no podía considerarse como tal sin hacer vencido al campeón francés y de este modo le llegó el turno a Labourdonnais que aceptó el reto.
El club de ajedrez Westminster de Londres se encargó de organizar el encuentro, la idea era decidir quien era el jugador más fuerte del Mundo, la Historia se encargó de designar este encuentro como Campeonato del Mundo no oficial. El desafío consistía en 6 matches que se jugaron entre los meses Junio y Octubre de 1834. Nadie dudaba de que se iban a enfrentar los dos mejores jugadores del Mundo, no existía ningún otro ajedrecista que tuviese tanto talento como ellos.
El estilo de ambos jugadores era distinto, los dos eran capaces de hacer bellas combinaciones, pero McDonnell era un romántico en toda regla y le gustaba arriesgar mucho, esto le llevó a caer derrotado en posiciones favorables. Labourdonnais dominaba el juego posicional y también era virtuoso en el juego combinativo, era más completo que su rival y además tenía más experiencia en matches largos, si unimos todos estos ingredientes podemos comprender los resultados finales.
Este match ha pasado a la historia por muchas razones, una de ellas fue la tremenda lucha en cada partida, se comenzaba en torno al mediodía y las partidas solían finalizar a las 19h. SIempre se peleaba por el punto entero y no se especulaba con conseguir unas tablas (cosa que desgraciadamente ocurre hoy en día en cualquier torneo del planeta).
Labourdonnais movía con tremenda rapidez, mientras McDonnell se tomaba mucho tiempo para realizar cada movimiento (hay que recordar que el reloj se introduciría décadas más tarde, tras una sugerencia del jugador Joseph Henry Blackburne). McDonnell llegó a invertir 2 horas en hacer un movimiento, Labourdonnais ante semejante panorama optó por abandonar la sala en algunos de los turnos de su rival, iba a una salón contiguo y allí se dedicaba a jugar otras partidas por dinero (su delicada situación económica le empujaba a hacer semejantes extravagancias). Esto habla de la genialidad de Labourdonnais, capaz de jugar varias partidas rápidas mientras estaba jugando contra un gran jugador por el título mundial.
Al terminar las partidas, McDonnell se retiraba a su cuarto a descansar, mientras tanto Labourdonnais se quedaba buena parte de la noche jugando al ajedrez, bebiendo y fumando. Dos formas muy distintas de afrontar un match.
Con todo esto, el primer match cayó del lado del francés con mucha claridad, los nervios afloraron en su rival que no pudo contener la avalancha que se le vino encima. McDonnell logró rehacerse y ganar el segundo match con buen estilo. Con empate 1-1 se llegó al 3er match que sería el más apasionante al llegar a la última partida con empate: 5'5-5'5, esta última partida cayó del lado de Labourdonnais. Este fue un duro golpe para McDonnell que acusó el golpe perdiendo el 4º y 5º match. El sexto y último caería del lado de McDonnell que se despidió con una buena victoria, pero Labourdonnais se impuso en el total ganando 4 de los 6 matches.
Casado con una inglesa visitó Gran Bretaña en 1824, sin encontrar rival de su talla. Vivió fundamentalmente del ajedrez, jugando, publicando libros y siendo secretario del Club de la Regence.
Dos aspectos caracterizan su juego: la rapidez en los análisis y su insaciable gusto por el ajedrez. A pesar de la rapidez con la que jugaba sus análisis eran agudos y exactos. Su estilo de juego está marcado por las formidables combinaciones, que destacaron en la época por su gran solidez. Nunca se arriesga en el ataque, sino que prepara la combinación centralizando la piezas primero.
Después de ganar en su encuentro con MacDonnell volvió a París y fundó la primera revista de ajedrez de la historia: «Le Palamede».




McDonnell



Alexánder McDonnell nació en Belfast cuando Irlanda era británica. Su padre era médico. Se dedicó al comercio internacional, lo que le llevó a las Antillas, donde permaneció algunos años. También trabajó en Londres como secretario de la Compañía de las Indias Occidentales.
Le enseñó a jugar al ajedrez William Lewis, quien pronto dejó de darle ventaja en la salida, y rechazó un encuentro con él para no perder su reputación.
Descendiente del importante Clan irlandés Donald, que se remonta a varios siglos atrás. Hijo de Alexander, un respetado cirujano de su ciudad natal el cual envió a sus dos hijos a estudiar Medicina a Edimburgo. Una vez finalizados sus estudios ambos volvieron a ejercer su nueva profesión a Belfast. Su hermano James alcanzó una gran fama al fundar el Hospital de Fiebre de Belfast, se le conocía como "El padre de la medicina de Belfast". Los caminos de Alexander fueron diferentes a los de su hermano, abandonó la ciudad de su infancia para ir a trabajar a las Antillas (en la ciudad de Demarara).
En 1820 fue nombrado secretario del Comité de comerciantes antillanos (nada hacía suponer que llegaría a ser el segundo mejor jugador del mundo de ajedrez). Escribió 6 libros sobre economía política y acumuló una gran fortuna.
En 1825 dio un paso importante para convertirse en jugador de ajedrez profesional, tomó como maestro a William Lewis que era considerado el mejor jugador de Inglaterra. En 1831 George Walker funda el famoso club de ajedrez de Westminster, McDonnell acude a jugar allí habitualmente y pronto se convierte en el jugador más fuerte que juega en dicho club.
En esa época no existían torneos de ajedrez (recordad que el primer torneo de la Historia fue el de Londres 1851) y los jugadores tenían que contentarse con disputar matches individuales o jugar en cafés y clubes. Por ejemplo McDonnell derrotó en 1831 a W. Fraser por 3'5-1'5. Además también disputaba sesiones de simultaneas por toda Gran Bretaña, su fama era grande ya que era considerado el jugador británico más fuerte y muchos eran de la opinión de que McDonnell era el mejor ajedrecista del Mundo. En algunas de esas simultaneas jugaba a la ciega, dando un peón de ventaja a los rivales, aunque la mayoría de esas partidas se han perdido.
Fue el Club de ajedrez Westminster el que se decidió a organizar un encuentro con el francés De Labourdonnais para decidir quien era el mejor jugador de la época, la Historia se encargó de designar este encuentro como Campeonato del Mundo no oficial. El desafío consistía en 6 matches que se jugaron entre los meses de Junio y Octubre de 1834. Nadie dudaba de que se iban a enfrentar los dos mejores jugadores del Mundo, no existía ningún otro ajedrecista que tuviese tanto talento como ellos.
El estilo de ambos contendientes era marcadamente ofensivo, aunque McDonnell era un jugador más atrevido que su rival y siempre buscaba la victoria con violentos ataques en los que no dudaba en sacrificar el material que fuese necesario. Labourdonnais también nos dejó muchas partidas de ataque, pero era algo más sólido que McDonnell y esto hizo que la balanza se desequilibrase de su lado.
La lucha fue titánica y agotadora para ambos, se disputaban partidas casi todos los días de la semana, las cuales comenzaban a mediodía y terminaban en torno a las 7 de la tarde. Los juegos eran seguidos por multitud de aficionados y se movían fuertes sumas de dinero en las casas de apuestas.


Labourdonnais tenía más experiencia en jugar matches largos y eso se notó mucho en el primero de la serie, McDonnell perdió por una diferencia muy abultada pero supo sobreponerse y logro vencer en el segundo. Con ese empate a uno se disputó el tercer match que McDonnell perdió en la última partida. Lograría ganar el sexto y último match, aunque este quedó incompleto por la repentina marcha de Laboudonnais a París (regreso forzado por los múltiples acreedores a los que el francés debía dinero, quedó apalabrado que el juego debía de terminarse, pero la muerte de McDonnell lo impidió).
En esa época estaban de moda los gambitos (las aperturas de los románticos) y las partidas eran un cúmulo de sacrificios en busca de la iniciativa en el juego, esto trajo aparejado un número muy reducido de tablas: solo 13 de las 85 partidas. Ambos jugadores introdujeron numerosas novedades en las aperturas que utilizaron, lo que supuso un gran adelanto en la teoría de la época (algo que fue utilizado por la siguiente generación de jugadores).
McDonnell no sabía francés y Labourdonnais no hablaba inglés, esto trajo aparejado que ambos contendientes no hablaran nunca (se dice que la única palabra que cruzaban era "check", jaque en español). Tras cada partida McDonnell se retiraba a sus habitaciones para descansar, mientras tanto su rival prefería quedarse en el bar del Hotel fumando y jugando más partidas hasta bien entrada la noche. Eran diferentes en su estilo de juego y en su forma de ser, el francés más abierto y charlatán, el irlandés imperturbable y reflexivo.
A pesar de las dos victorias de McDonnell la superioridad de Labourdonnais quedó patente y fue designado como nuevo campeón del Mundo. Del total de las 85 partidas McDonnell ganó 29, entabló 13 y perdió 45.
La salud de McDonnell era muy precaria tras el duelo y sus dolencias de riñón empeoraron por culpa del gran esfuerzo que tuvo que realizar, no pudo superar estos problemas y falleció en Londres al año siguiente de haber luchado por el Campeonato del Mundo. Fue enterrado en Kensal Green, el "Cementerio de todas las almas" de Londres; en ese mismo lugar sería enterrado Labourdonnais unos años después.
Tanto Labourdonnais como McDonnell han pasado a la Historia por su duelo, fue el primer match largo que se jugó en el Mundo y todas las partidas fueron anotadas y analizadas a lo largo de todo el planeta (se siguen analizando hoy en día y raro es el aficionado que no las conoce).
Las estadísticas de McDonnell en las pocas partidas oficiales que han llegado hasta hoy son: 51 victorias, 57 derrotas y 15 tablas; con un promedio de 47'6% (el promedio se saca de sumar victorias y tablas, y dividirlo por las partidas totales).


Mac Donnell era una persona tranquila, reservada, aparentemente imperturbable y con un inusual sentido del decoro. Muy diferente a La Bourdonnais, con quien jugó en 1834 un famoso encuentro con en el que disputaron 88 partidas, de las cuales venció en 30, perdió 44 y 14 acabaron en tablas. Se creyó que los intensos y largos períodos de tensión precipitaron su muerte, que le sobrevino un año más tarde.



Ver partidas de LaBourdonais y McDonnell




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